El Senado de Chile aprobó en general un proyecto de ley que establece el 7 de enero como el Día de la Amistad y Solidaridad Chileno-Palestina, con el objetivo de conmemorar el reconocimiento oficial de Palestina como Estado por parte de Chile en 2011. La iniciativa, que recibió 30 votos a favor y 4 abstenciones, permitirá que se presenten indicaciones hasta el 11 de mayo.
El senador Manuel José Ossandón, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, presentó el proyecto, destacando que la fecha elegida es significativa por el hito histórico que representa el reconocimiento de Palestina como un Estado libre, independiente y soberano. Durante la discusión, varios senadores, incluyendo a Iván Moreira, Vlado Mirosevic, Karol Cariola y Miguel Ángel Calisto, intervinieron para expresar sus opiniones sobre la importancia de esta conmemoración.
Se subrayó que la creación de este día nacional no solo es un reconocimiento diplomático, sino que también resalta la relevancia histórica, social y cultural de la comunidad palestina en Chile, que es la más grande fuera del mundo árabe, con aproximadamente 500 mil personas de origen palestino que han estado presentes en el país por más de un siglo.
Algunos parlamentarios enfatizaron que esta iniciativa representa una política de Estado que trasciende los gobiernos y se fundamenta en el respeto al derecho internacional. Se mencionó que el apoyo a Palestina refleja la “inquebrantable vocación por la paz” de Chile y se considera que el proyecto “hace justicia al derecho de existencia de un pueblo”.
El senador Miguel Ángel Calisto, presidente del Grupo de Amistad Chile-Israel, también hizo hincapié en la importancia de incluir en el mismo proyecto una indicación para conmemorar el Día de la Amistad Chile-Israel, señalando que los pueblos de Medio Oriente sufren a menudo por decisiones de sus gobernantes.
El proyecto de ley consta de dos artículos principales: el primero declara oficialmente el 7 de enero como el Día de la Amistad y Solidaridad Chileno-Palestina, y el segundo establece que el Estado promoverá la defensa de los derechos inalienables del pueblo palestino, en conformidad con el Sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
