Los precios del petróleo superaron los 100 dólares por barril este domingo, impulsados por el aumento de las tensiones en Medio Oriente, lo que provocó una reacción en los mercados internacionales. Las bolsas asiáticas experimentaron caídas, seguidas por descensos en los mercados europeos y norteamericanos, en medio de una creciente incertidumbre sobre el suministro energético global.
Ante esta situación, los países del G7 han considerado la posibilidad de utilizar sus reservas estratégicas de petróleo para estabilizar los precios, lo que llevó a que los precios del barril de Brent y WTI se situaran alrededor de los 90 dólares. Sin embargo, expertos como Emanoelle Santos de XTB Latam advierten que esta medida podría resultar en una disminución temporal de entre 10 y 20 dólares, sin resolver los problemas de capacidad de refinación ni los riesgos asociados al transporte del crudo.
Analistas del sector han señalado que el aumento en los precios del petróleo era previsible. Alejandro Alarcón, economista de la Universidad de Chile, destacó que este incremento tendrá un impacto significativo en la inflación y en los precios de los combustibles en Chile, lo que a su vez afectará el costo del transporte. Alarcón subrayó que “el costo del combustible es crucial en el cálculo de la inflación, ya que se transfiere rápidamente al transporte, lo que generará más presión inflacionaria”.
Marcela Vera, economista de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile, advirtió que las repercusiones de este aumento podrían extenderse a los sistemas productivos de varios países, dado que el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del crudo mundial, ha visto reducido su tráfico casi a cero. Aunque Irán no ha bloqueado oficialmente esta ruta, ha amenazado con incendiar buques petroleros que intenten cruzarla, lo que ha generado preocupación en el mercado.
Vera explicó que el petróleo no solo es esencial para el transporte, sino que también es fundamental para diversos sistemas productivos, afectando especialmente a Asia, que es el principal consumidor del crudo que transita por el Estrecho. Entre el 84% y el 90% del petróleo que pasa por esta ruta marítima se destina a países asiáticos, así como cerca del 93% del gas natural licuado, lo que repercute en la economía global.
Carlos Smith, economista del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo, enfatizó que el aumento en los precios del petróleo impactará el costo de vida de las familias chilenas, así como los costos de producción de alimentos y el precio del gas. Smith advirtió que “los efectos inmediatos se comenzarán a sentir en el bolsillo de las personas, afectando también a otros bienes como el gas y los fertilizantes, lo que generará inflación en los alimentos”.
En medio de esta crisis, el expresidente Donald Trump calificó el aumento de precios como “un pequeño precio” que hay que pagar. Sin embargo, los expertos coinciden en que la evolución del conflicto en Medio Oriente será determinante para establecer si este aumento en los precios del petróleo se mantendrá a largo plazo o si se trata de una reacción temporal de los mercados energéticos.
