La Universidad de Chile empató 1-1 con la Universidad de Concepción en la Liga de Primera, lo que generó descontento entre sus aficionados.
En un partido disputado este lunes, la Universidad de Chile logró un empate gracias a un gol de Eduardo Vargas, pero el resultado no fue suficiente para calmar las tensiones entre los seguidores del equipo, quienes expresaron su frustración hacia el entrenador Francisco Meneghini. La situación se complicó aún más con la expulsión de Marcelo Díaz, quien, tras un arrebato en los minutos finales, golpeó a Leonel González y recibió tarjeta roja en el minuto 90+5, lo que dejó a su equipo con un jugador menos en un momento crítico del encuentro.
Díaz, que había ingresado en el segundo tiempo, mostró una reacción desmedida que podría costarle varias fechas de suspensión. La acción fue presenciada de cerca por el árbitro José Cabero, quien no dudó en sancionar la falta. La expulsión de Díaz se convirtió en un tema de debate en el programa ESPN F90, donde Diego Rivarola, exjugador de la Universidad de Chile, defendió al mediocampista, señalando que “es un equipo que está presionado” y que la falta fue “totalmente injustificada”. Rivarola también comentó sobre la presión que enfrenta el cuerpo técnico, afirmando que “no todos pueden sostener” la presión de dirigir a un club de la magnitud de la U.
La situación de Meneghini es delicada, ya que el equipo solo ha conseguido una victoria en lo que va de la temporada y ha quedado fuera de las competiciones internacionales. Durante el partido, los hinchas expresaron su descontento con cánticos en contra del técnico. En una conferencia de prensa posterior al partido, Meneghini abordó las críticas, reconociendo la frustración de los aficionados: “Entiendo la molestia, no les gusta lo que están viendo, los resultados no son positivos. Confío en el plantel y creo que con trabajo podemos revertir esta situación ya el fin de semana con Coquimbo”.
El próximo desafío para la Universidad de Chile será contra Coquimbo, donde buscarán mejorar su rendimiento y calmar las aguas entre sus seguidores.
